sábado, 18 de noviembre de 2017

Reencuentros inesperados que te dibujan una sonrisa y te alegran el corazón.

Prometo que no iba a escribir, porque me parece demasiado pronto pero sólo puedo pensar en lo mucho que me gusta la curva que dibujan tus labios cuando me miras, en la manera en la que se marcan tus arrugas cuando frunces el ceño, en tu voz de macarra que me tiene loca perdida y en lo guapo que estás cuando duermes. 

Te prometo que iba a rendirme. ¿Cómo iba yo a querer de nuevo? O peor aún, ¿cómo alguien iba a quererme de nuevo? Si estaba defectuosa. 

Pero tú me entendiste, me apoyaste y sin pretenderlo te quedaste conmigo (5 años después, con unas neuronas de más y con alguna cana también). 
Y te sigues quedando, incluso cuando me pongo difícil. En esos momentos sólo me sonríes y yo sé que tenemos el mundo por bandera, porque dos personas que se miran como tú y yo lo hacemos tienen derecho a todo.

Se me salen por los poros de cada centímetro de mi piel las ganas de volar si es a tu lado, de hacerte reír, de descubrir sitios nuevos (si es contigo), de besarte en los sitios más inapropiados, de hacerte el amor en cada estación de los países que descubramos, de hacer de tus gemidos la banda sonora de mi vida. 

Porque a tu lado es emocionante, divertido, fácil. Porque tú has hecho que los Lunes pasen a ser mi día favorito. Porque cogiste un montón de piezas rotas y estas teniendo los cojones de intentar unirlas. Me estas ayudando a ser quién soy, (a descubrir quién eres, lo genial que eres), y a seguir luchando incluso cuando siento que no puedo más.

Y quiero que te quedes, conmigo, con nosotros. Que escojas los días tontos tirados en el sofá, sin más plan que una serie de fondo y nuestras tarrinas de crema de cacahuete. Te aseguro que no podría imaginar un plan mejor. 

Quiero que seas tú y que yo sea yo, pero que juntos, seamos más nosotros que nunca

miércoles, 26 de octubre de 2016

Dime que te quieres.

Ácida y tierna, dura como el acero y fina como el ala de una mariposa.
amable como una sonrisa y cruel como la amargura de la vida'.

-Diego Rivera-

Juraría que te he visto volar sin moverte del sitio,
escalar montañas desde la cima,
admitir el recuerdo y olvidar con frecuencia.

Te vi, una noche, ser de día; 
irradiar luciérnagas 
y prestar atención para pasar desapercibida.
Ponerte límites solo para follártelos.

Sé que te has cortado la lengua por lamer corazones rotos, que descuidaste el tuyo por defender el de otros;
que el tuyo es una trampa y que te has caído las mismas veces que no te apetecía levantarte.

Te he visto acariciar el tallo y escupir la flor, mirar de ventana hacia dentro y espantar las mariposas de tu estómago.
También te he visto alimentarlas con el ego de otros.

Has limpiado con tus lágrimas la conciencia de gente que ensuciaba la tuya y ensuciarte de mierda para limpiar la de los demás.

Te vi sostener la mirada a los domingos, hacerte la dormida para que ni el aleteo de tus pestañas rozara el silencio que pudiera despertar al que soñaba a tu lado.

Te vi invadir siete países a la vez abriendo la puerta de una habitación, castigarte por la culpa de los demás y ejercer tu derecho a estar seria sin tener que explicar que triste se nace y lo que deberían hacerte es feliz y no daño.

Parar el tráfico de un pestañeo, correr en dirección opuesta a la correcta, ponerlo todo en punto muerto, final, se acabó, ' no quiero más', 'estoy llena'. Salir por la puerta pequeña y entrar por la de advertencia.

Te he visto no creer en ti y seguir haciéndolo en el amor mientras te daba todo el asco del mundo tener que querer lo que no podías tener.

Meterte donde no te aman y amar porque te la meten.
Cruzarle la cara a la cruz, doler a los golpes, jugar con riesgo, volcar el mundo para quitar la sed y saciar la tuya lamiendo cactus.

Te vi matar de envidia a los que se morían por dártela.

Te he visto hacerte daño para esconder el que te hacían los demás;
te vi, una vez, hacer sombra al sol y abrazar, sonriente y resignada, a los puñales que veías venir y menos mal que se fueron.

Más de una vez callarte como una puta pero no serlo nunca.
Allanar caminos mientras otros te afilaban las piedras.
Joder, te he visto coquetear con drogas y enamorarlas tú a ellas.

Inmolarte escribiendo en mayúsculas ‘TE AMO’.

Te he visto entender la derrota como un empate y bajar la guardia cuando gritaban: ‘arriba los corazones’.

Reunir fuerzas para dárselas a otros, me fijé en cómo se corría la voz porque tú la levantabas, cómo te la sudaba la caída porque te habías enamorado del acantilado.

Te he visto bautizar cicatrices, volver del revés con tal de no irte, tirar a los puentes desde los suicidas, padecer de eternidad.

He visto cómo las alucinaciones flipaban contigo.

Te vi marcar el paso de los días con el vuelvo de tu falda, derramar sangre para trazar caminos, clavar cristales a los cristales rotos, hacerte enemiga de los que lo eran de tus amigos;
te vi llevar flores a un cementerio de margaritas. 

Te vi, una vez, y desde entonces no he podido dejar de mirarte.

'Ser tú, joder, en todas tus versiones y aunque sea jodido, nunca dejes de intentarte'.

Porque he visto cómo te hundían y, aún así, siguen sin darte miedo las alturas.

Eres preciosa, mi vida, aunque a veces duelas.

miércoles, 13 de julio de 2016

Pues sí, he de reconocer que, después de casi año y medio, me jode verte feliz. No porque sienta todavía algo por ti sino por todo el daño que me has hecho y aun así te vas de rositas…

Porque no se puede ser más mentiroso ni más cobarde ni más cabrón.

Es increíble que aun quieras tener una relación de amistad conmigo después de todo lo que me has hecho pasar. De decirme que estaba loca, que todo eran imaginaciones mías, que siempre estaba con lo mismo... Sí, siempre estaba con lo mismo porque una no es tonta, porque solo pasabas tiempo conmigo cuando te convenía, porque te escribía y pasabas de mí… No creí que fuera posible que alguien me hiciera tanto daño de la manera en que tú lo hiciste… ¡Tonta!, soy tonta por haberte aguantado tantos años. Lo peor de todo es que te permití que hicieras todo eso y más.

Maldita hora en la que te conocí.

¿Sabes? Creo que no me has traído nada bueno, nada que merezca la pena recordar. Pero ahora soy mucho más inteligente, sé que si te guardo rencor, te doy poder y ya tomaste demasiado de mí.

Ojala tu girlfriend se dé cuenta de cómo eres lo antes posible, por su bien. O que te trate como me has tratado tú a mí, que te haga sentir insignificante y pequeño, para que veas que esas cosas te destrozan.

Si hubieras sido un caballero, un tío legal, me habrías mirado a los ojos y me hubieras dicho que yo no era lo que tú querías.

Como siempre te he dicho: una mentira duele mil veces más que una verdad.

Solo saco algo bueno de esto, algo buenísimo que no se puede comparar ni de coña con lo que tú tienes, no porque lo mío sea mejor, sino porque es de VERDAD, algo que tú jamás en la vida vas a conocer y sé que va a ser así porque te conozco mejor que tú mismo.


Que te atragante tu luna de miel. 


miércoles, 6 de julio de 2016

La vida es para los valientes. Vive la vida.

La vida es para los valientes.

La vida es para los valientes y punto. Ese punto de no retorno en el que eres consciente de ser el dueño de tu destino y que nadie puede ya elegir por ti. 

La vida es para los valientes. Tropezarse, caer, volver a levantarse, sufrir, sentir el dolor bien hondo, de esos que te cuestan respirar, pero a pesar de todo ser capaz de encontrar otro poco de fuerza para resurgir, resurgir de las cenizas como el Ave Fénix. 

La vida es para los valientes: Quien no arriesga no gana. Aún sabiendo que quizá vayas a perder, arriesgas. Arriesgas por que es mejor saber la respuesta que vivir con el "y si...?". 

La vida es para los valientes, porque a veces enamorarse es una apuesta al black jack: nunca sabes cómo va a acabar el juego hasta que se levanta la última carta. 

La vida es para los valientes, y para los honrados. "Siempre" es una palabra muy grande. Hay que tener valor, fuerza y ganas de cumplirla, porque no se puede jugar con la esperanza de los demás, y por supuesto, ni con la tuya propia. 

La vida es de los valientes. 

jueves, 31 de diciembre de 2015

Se termina 2015. Un año único en que se han sucedido acontecimientos extraordinarios.
Se acaba diciembre y toca hacer balance de los objetivos marcados el año pasado y su evolución, además de un repaso general.

En cuanto a los propósitos que planteé para este 2015... Ninguno cumplido!! Porque no nos engañemos, nadie los cumple. Aceptate cómo eres que va a ser más facil que cumplir propósitos. 

Si hago balance de este año, bueno, ha sido un año especialmente bonito. Empezó encontrando al amor de mi vida y se acaba así también, asi que no puedo quejarme en ese aspecto... La verdad que ni en ese aspecto ni en ninguno, tengo mucha suerte de tener a la familia que tengo, a mis amigas que las quiero con locura, y a muchas personas conocidas que se están haciendo un hueco en mi corazón poco a poco. 

Para este año 2016 lo único que pido es salud para mi y para todos los míos.

Y nada, recordar, que siempre hay una razón por pequeña que sea para sonreír y vivir la vida como si no fueras a salir vivo de ella, que en efecto será asi. Asi que baila, rie, llora, disfruta de todo lo que puedas y más pero sobre todo, se feliz!

Feliz salida y entrada de año, que tengáis un año maravilloso. 

¡Besos!

sábado, 5 de diciembre de 2015

¡VIVA (-E) LA VIDA!

A la vida, hemos venido a dejarnos las ganas para que se despierten nuestros sueños, para que salgan de la almohada. Hemos venido a dejarnos lágrimas y sonrisas. O sonrisas y lágrimas. El orden de los factores es lo de menos pero la cuestión es que cuentes con ellas. Porque habrá días. Habrá momentos. Habrá emociones. Habrá cambios. Habrá vida. Y es que a la vida, hemos venido a dejarnos los sentidos. Los cinco y porque no hay más.Hemos venido a dejarnos las ideas sobre la mesa y las decisiones por el camino. Hemos venido a dejarnos el aliento para no rendirnos. El sudor, detrás de cada esfuerzo. Y nuestros pasos, desde el primero al último. Para seguir. Para insistir. Para que siempre sí.  A la vida hemos venido a dejar lo que somos. Cada uno de nosotros. Qué aburrido el que viene de puntillas, el que no sabe que tiene cosquillas, el que siempre tiene prisa y se pierde el presente, el que solo se mueve en septiembre. O en enero.

A la vida, hemos venido a dejarnos la confianza en unas manos que estén dispuestas a cuidarla. Y qué a gusto se queda uno cuando las encuentra. Hemos venido a dejarnos la voz para hablar de verdad. Y las miradas, para cuando las palabras no sean necesarias. Porque también hemos venido a dejarnos el silencio en una conversación cuando ya se ha dicho todo o simplemente, cuando respirar se convierte en una (la) prioridad. Pero que sí. Que a la vida hemos venido a dejarnos la ilusión en cada comienzo y el coraje en cada reto. Y el tiempo, el nuestro, el más valioso, en lo que creemos. Las excusas, en el olvido. Justo ahí. Lejos. Y los miedos, en el desván, dormidos. Que no hagan ruido. A la vida hemos venido a dejarnos las alas en cada vuelo. La piel, en cada abrazo. Los detalles, en cualquier rincón de la rutina. Las gracias, en el día a día. Y el corazón, como seguro que tú ya sabes, en todo lo que hacemos. Sin excepción.

A la vida hemos venido y solo por eso, vamos a atrevernos. Vamos a dejarnos algo. O todo. Un descuido así merece la pena. Que se note que lo único que nos preocupa es vivir

martes, 24 de noviembre de 2015

Nunca será siempre.

Erase una vez la historia de un niño y una niña. El niño se llamaba Siempre y era una persona soñadora, aventurera, que creía que todo lo que veía no era todo lo que había en realidad y que había algún lugar donde las leyendas cobraban sentido. Por contra estaba Nunca.

Nunca era una persona pesimista, una persona realista, una persona que solo se fiaba de aquello que podía comprobar y constatar con sus propios ojos y que no se creía ni historias ni cuentos.

Entonces llego un día en que Siempre se acerco a Nunca y le dijo que su mayor sueño en la vida era viajar y llegar hasta el sol. Ella dijo: "No podrás. Si saltas te vas a caer. O lo que es peor, si llegas te vas a quemar."

Supongo que ella lo que intentaba era ser la cuerda de globo de los pájaros que tenía en la cabeza Siempre, pero tal era el peso de sus sueños y tantos pájaros tenía en la cabeza, que llego un día en que todos a la vez emprendieron el vuelo y Siempre se perdió en mitad del cielo.

Hay quien dice que llegó. Otros que se cayó. Incluso hay quien dice que cumplió su sueño, pero de todo esto que pasó Nunca nunca lo supo porque echó raíces en el suelo.
Y es que si siempre te dices nunca, nunca sera siempre.
Rock On